sábado, 19 de noviembre de 2011

¿Por qué Mossadegh?

Mohammad Mossadegh no se llamaba Mohammad Mossadegh.

Mossadegh fue primer ministro de Irán durante dos años. En 1953 fue derrocado por un golpe de estado cuando pretendía nacionalizar el petróleo de su país.

Mohammad Mossadegh era un aristócrata de Teherán. Fue inspector de hacienda con quince años y cuando tenía veinticuatro fue elegido diputado del primer parlamento iraní, creado después de la revolución constitucional de 1906. A partir de 1920, y después de completar sus estudios en Francia y Suiza, fue nombrado sucesivamente gobernador de las provincias de Fars y de Azerbaiyán y ministro de finanzas y de asuntos exteriores. Finalmente, el 29 de abril de 1951 el parlamento lo eligió como primer ministro.

Durante su mandato, llevó a cabo varias políticas destinadas a mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos y a devolver a su país la soberanía que los alíados le quitaron durante la segunda guerra mundial. En 1952 el Shah le obligó a dimitir pero, al cabo de cinco días de manifestaciones multitudinarias, se vió obligado a restituirle en su puesto y el parlamento le otorgó los plenos poderes que pedía para poder acometer los profundos cambios que quería para Irán. Abolió el sistema cuasi feudal que imperaba en la agricultura y lo sustituyó por granjas cooperativistas. Nacionalizó los sectores de las telecomunicaciones y de la pesca, cedidos a la Unión Soviética, y cortó relaciones diplomáticas con el Reino Unido y expulsó al personal inglés de la Anglo Iranian Oil Company (AIOC), concesionaria única de todo el petróleo iraní.

El 15 de Agosto de 1953, un golpe de estado organizado por la CIA depuso a Mossadegh. Fue juzgado y condenado a la pena de muerte, que finalmente le fue conmutada por la de tres años de encarcelamiento. Al salir de la cárcel fue sometido a arresto domiciliario en su casa de Ahmadabad hasta su muerte, en 1967.

El petróleo iraní volvió bajo control occidental y siguió estándolo hasta la revolución islámica. AIOC pasó a llamarse British Petroleum (BP) en 1954.

Mossadegh, como Allende, como muchos otros líderes del tercer mundo, fue sacrificado por intereses económicos cuando trataba de modernizar su país y devolverle una soberanía robada. Mossadegh es, en realidad, sólo uno de tantos que opuso su honradez y su valentía a la injusticia y a la violencia, soterradas o no, que le tocó vivir.

La valentía, en el país en el que vivimos, es un lujo relativamente sencillo en comparación con lo que soportan otros. Ayer estuve en una charla, organizada por unos sirios, sobre las movilizaciones que tienen lugar estos días contra el régimen policial de Al Assad. En varias ciudades de Siria, la gente sale a la calle a corear consignas de libertad en medio de los disparos del ejército y los jóvenes que ayer nos hablaban, espíados por su propia embajada, ponen en peligro a sus familiares cuando denuncian la dictadura.

Lo que queremos para este blog, quienes lo hemos creado, es sobre todo la generosidad, la implicación por sus semejantes que hay detrás de la valentía de los sirios o de Allende y Mossadegh. Y también su honradez, sin la cual las mejores intenciones pierden credibilidad y fundamento.

En una entrada posterior, publicaremos una suerte de código de conducta para los editores del blog que refleje bien este espíritu.

Mossadegh se apellidaba en realidad Hedayat Ashtiani. Mossadegh os Saltaneh (مصدق السلطنه) es un título que le otorgó el Shah. Quiere decir: Aquel cuya honradez ha sido probada.